sábado, 5 de abril de 2014

COMUNICADO DEL FREPUR


El Comando Central del FREPUR (Frente de Puros Revolucionarios o de Revolucionarios Puros) se dirige al Presidente de la República para EXIGIRLE que:

-Acepte la sugerencia que, humildemente y luego de pensarlo con mucho detenimiento, le hacemos a fin de que deje la mamaderita esa de gallo que carga con el nombramiento de personas que no reúnen las condiciones de pureza revolucionaria a la hora de ocupar los cargos importantes que las tareas revolucionarias imponen a los verdaderos y puros revolucionarios que por su pureza comprobada deben lograr los triunfos en cada batalla.

-Nos dirigimos a usted porque, hasta ahora, no tenemos otro presidente verdaderamente revolucionario, porque usted no es más que parte de una equivocación del Comandante Supremo, que si a ver vamos tampoco debió ser Comandante Supremo, porque de otra manera jamás se hubiera equivocado, porque un Comandante Supremo Revolucionario y camarada carta cabal nunca jamás de los jamases se puede equivocar. Pero creemos también que si se equivocó es porque siempre andaba dizque pulsando el sentir y decir de las masas esas ignorantes que siempre terminan votando contra su propia voluntad, porque en otras circunstancias donde, por ejemplo, el candidato hubiera surgido de nuestras puras, sabias y curtidas filas revolucionarias, que desde antes de que el Comandante Supremo apareciera en la palestra pública ya algunos de nosotros asesoraba a Cristo unos y a Barrabás otros, en la lucha contra el imperio romano, y asimismo contribuimos con la escritura del Capital, ya que Marx no tenía muy claro los objetivos revolucionarios, siendo como era un pequeño burgués redomado, y de no haber sido por nosotros Lenin y el directorio del partido bolchevique no deciden la toma del Kremlin, y no seguimos dándoles datos de nuestras tareas cumplidas a cabalidad porque nuestra humildad revolucionaria no nos lo permite; lo claro y cierto es que las masas deben saber cuán equivocado estuvo el llamado Comandante Supremo, su hijo Maduro y el pueblo ignorante, que hasta los momentos no entendemos cómo es que los siguen.

Cumpliendo con nuestra labor de dar luz a las masas ignorantes proponemos un verdadero gabinete revolucionario:

Vicepresidente Carlos Marx; ministro de cultura Máximo Gorki; jefe del ejército León Trotski; primera combatiente Rosa Luxemburgo; lenin jefe del psuv; stalin jefe del sebin; mao presidente del inti; el che ministro de la juventud; Engels, ministro de la familia, la propiedad y el Estado; Teodoro, vocero de la junta de condominio de Cumbres de Curumo para las relaciones con el Estado; Mariátegui para las vainas indígenas; Martin Luther King, capellán afrodescendiente; Picasso, viceministro para la cultura; Yuri Gagarin para la tecnología; Eisenstein, presidente de la Villa del Cine; Frida Kahlo, ministerio para la mujer; Antonio Gramsci, ministro del trabajo; ministro para la educación superior, Makarenko; Pablo Freire, ministro de la educación básica; que de ahora en adelante el Correo del Orinoco se llame Iskra y que el Libro azul de Chávez se llame ¿Qué hacer?; que las ubechés y consejos comunales se designen como soviets; ministro de defensa, Giap (el tipo que peleó en Vietnam); Oscar Neimeyer, ministro para la vivienda; Zapata, comandante del CEO; canciller, Ho Chi Minh.

Si no se hace este viraje, tal como lo estableció Chávez en el Golpe de Timón, creemos que el gobierno va definitivamente hacia la derecha.


ES Indiscutible.

Los abajo firmantes


¡No sos Venezuela!

No sos Venezuela
No, no sos Venezuela, ni siquiera llegas a ser la bota de un trabajador, la escardilla de un campesino, el canto de un piapoco, la flor de la sabana, de donde comes y agarras fuerza para gritar sos Venezuela acompañada de la bandera gringa, con el cerebro gringo, con el traje gringo, con la comida gringa.
No, no sos Venezuela, no puedes ser, porque te educaron para ser gringoeuropeo, bebiste en las aguas de mikimaus, te educó jóliwu, y te dijeron que sólo existía la historia de ellos, te enseñaron a odiar este paisaje, sólo querías comerte todo, robarte todo, ya fueras profesional o político o religioso, o lo que fueras.
Tu falta de cultura raigal, o intracultura, te hizo presa fácil de lo extranjero, una vez Europa, otra Estados Unidos, o Japón, o cualquier cosa que te vendieran como mejor, distinguido.
Jamás un gesto de afecto por este suelo saqueado por lo extranjero, jamás una mirada tierna por el río o la montaña; siempre mejor el Sena que el Orinoco, mejor el Everest que el Guarairarepano, mejor las cataratas del Niágara que el Churún Merú.
Sólo la cursilería barata y el mal gusto te acompañó.
No, no sos Venezuela, porque el arte extranjero te dijo que lo tuyo era folclore o cultura popular.
No sos Venezuela porque siempre deseaste que alguien de afuera te gobernara.
Siempre copiaste los modelos exteriores, nunca se te ocurrió que podías pensar, porque el cerebro te lo hipotecaron al nacer y lo conservan oxidado funcionando sólo en el ámbito del hambre, la ignorancia y el miedo.
No, no sos Venezuela porque nunca jugaste con los afectos sino con juguetes extraños, con los que te sustituyeron los abrazos y las querencias, nunca jugaste con los otros: siempre competiste.
No sos Venezuela porque jamás te enseñaron a compartir.
No sos Venezuela porque nunca sembraste una mata, ni creaste un calzado o un vestido, por eso es imposible que seas Venezuela.
No sos Venezuela por el tanto odio, la tanta amargura, la incomprensión de tu historia, la falta de valoración de quién eres, la ausencia de reconocimiento de lo que debes ser, lo que tienes que ser, con quién compartir, a quién amar; no puedes ser Venezuela porque no te enseñaron a confiar sino a usar al otro.
No sos Venezuela porque no puedes entender que una revolución llega es para curarnos de tanta miseria, para que juntos sacudamos las alfombras viejas y fundemos un país para vivir y no para competir, para compartir y no tener, para amar y no odiar, para abrazar y no separar, cuando odias te odias, te destruyes, te asolas, te desafectas y no te habita la ternura necesaria para ser gente de este territorio, que un día después de la revolución amaremos con naturalidad y nunca más nos nombraremos con desprecio, como nos enseñaron los europeos y los gringos.

No sos Venezuela pero debes intentarlo, es de pinga ser Venezuela.

¿Por qué Wiston y yo no?




Si yo estudié, me leí a Gramsci, fuí a París. Indiscutible mi trayectoria revolucionaria, todos saben de mí, si hubiese honestidad en la escogencia mi nombre sería dicho. Pero claro, en estos tiempos difusos de poca comprensión revolucionaria, donde gobiernan autobuseros, hijos de vendedores de arañas, ¿qué podemos esperar? ¿Que haya justicia revolucionaria a la hora de los nombramientos? ¡Pues no! ¡Hay que ser claros! ¿Por qué Wiston y yo no?

Editorial

Cuando la clase media desea suicidarse pero teme





La desde siempre aterrorizada clase media, clase ascensor, clase arribista, clase raspacupo, clase estudiosa buscando el viaje de gastos “cubridos” que los saque de la mina que tanto odian, profesionales para la explotación calificada, clase acostumbrada a ser explotada, resignada a repetirse eternamente como escalón, escalera, callejón, camino fácil, buscadora de la lotería que la saque de abajo, defensora de todo lo que la atormenta y roba, apoyadora de todas las sinvergüenzuras de sus amos como todo buen aspirante, clase con el horizonte en el norte francamente europogringo, clase celebradora de todos los eventos que la ayuden a evadir su eterna tragedia de tanto trabajar y no tengo na’, tanto trabajar y no tengo na’, merengue eterno de la billo que aún hoy le sigue amenizando sus fiestas junto con damirón y sus pianos merengues para que cada treintayuno de diciembre se caigan a coñazo porque el hijo de fulano está consumiendo cocaína o el otro marihuana o la hija se les fue preñada de ideas con el cayapo a fundar un conuco, cuando ambicionaba que con la inteligencia de la niña por fin saldría de abajo, acomodaticia a todo, a ellos les da igual ser chavista, que de izquierda, que de derecha o ultraderecha o de lo que sea con tal de que le ofrezcan llegar a ricos, clase repetidora compulsiva de todo discurso a la moda, consumidora de toda seudofilosofía, desde la estafa dianética hasta la santería, pasando por todas sus variantes, llámese jerbalay, quién se comió la vaca, ‘ta barato el quilo ‘e queso, Pablo Coehlo o el monje de la carretilla amarilla, en su búsqueda desesperada por la falta de afecto se conectan a toda propuesta por muy descabellada que parezca desde la inocua permacultura hasta las revoluciones de colores o psicodélicas o jipis, o primavera o árabe o cualquier mierda que fabrique en sus laboratorios y le venda el aparato de propaganda de las transnacionales de la cultura capitalista.

Un día se rasgaron las vestiduras por Fidel y el Che en la Sierra Maestra, y se disfrazaron con las franelas y las fotos del Che y con el patria o muerte venceremos en el pecho, después fue Allende y su música sureña y sus alamedas y su trova y tal y subieron a sacarse fotos con cuanta guerrilla anduvo por estos lados para terminar dándole la razón a los adecos y copeyanos en los setenta, enchufados en las muertas universidades y las castradoras instituciones culturales, medrando y rumiando su falta de oportunidades para hacerse ricos. Pero, eso sí, usándonos a nosotros los pobres como pretexto para justificar sus ambiciones, mientras que se rebuscaban con la música, la fotografía, la cultura popular, el folclor, el buen comer, el buen beber, el periodismo alternativo y la antropología de los careculpables que somos, con sus profesiones de engañapobre y cobro quince y último. Desde arquitectos, pasando por profesores, sociólogos, sicólogos, historiadores, politólogos, trabajadores sociales, hasta animadores, recreadores de cualquier vaina, incluidos patioebolas.

Para saciar su infinita hambre fastidian las decisiones del directorio revolucionario. Ya no le basta los mercales, las rutas nocturnas, las orquestas, el raspacupo, el estudio en China o Irán o Francia, Bielorrusia, ni las mil universidades, ni que les quiten de encima las cuotas balón, ni los créditos indexados, ni los carros iraníes, ni los dólares regalados para viajar y/o para malbaratar en bisuterías estúpidas de consumidor compulsivo, ni que les regalen apartamentos hasta para los hijos que aún no han nacido, ni que controlen todos los medios de información públicos para repetir todas las enseñanzas burguesas que aprendieron en las universidades públicas y privadas, ni los viajes a cuanto encuentro de salvadores del mundo se les regale, ni que les paguen todos los encuentros de poesías balurdas o música estúpida copiada del extranjero se les antoje, que nunca han podido reconocerse y aceptarse como tales y que en su prepotencia y ceguera profesional no se dan cuenta de que son ellos quienes intentan controlar y fastidiar todas las decisiones del directorio revolucionario del Estado, siendo ellos quienes instrumentalizan y retrasan todo los planes, son ellos quienes destruyen el diseño de las políticas públicas siendo ellos quienes deben ejecutarlas, son ellos la escuálida clase media disfrazada o no de chavista, quienes medran a la sombra del Estado que tanto critican, son los mismos que sueñan con que una fuerza extranjera saque a patadas a Maduro porque no les escucha, no les hace caso, es la misma que siempre condenó a Chávez, es la que hoy se da contra la pared diciendo “mi comandante supremo si estuviera”, es la misma que no encuentra cómo disfrutar sus viajes a mayamis floridas en su tabaratismo adeco copeyano de dame dos de nostalgia, o a su museo de las uvres. Es esa que no se percata que está ocurriendo una revolución que nos involucra a todos, pero no como dueños y esclavos, o para sustituir amos, sino para cambiar desnudamente en medio de la hoguera que habrá de incinerarlo todo para que otra cultura florezca.

Hoy, esta clase ‘ta barata dame dos de nuevo pide a gritos la cabeza de la revolución porque ya sabe que no le sirve, descubrió que no se haría rica en la revolución -aunque jamás iba a serlo-, que no asesoraría al gobierno de turno, que una vez más nadie la escucharía desde su prepotencia oculta de mandamás, de sabia de lo que ya se sabe, de anunciadora del pasado. Hoy se confabula como derecha y como izquierda para tirarle desde sus odios ancestrales piedras al gobierno, hoy se atrincheran en sus tiendas tenderiles de tenderos, en sus cuevas de sesudos intelectuales, en sus cenáculos de artistas, en sus rediles gremiales de todos los signos, en sus religiones de cuanto dios estúpido crean, en sus profesiones de inmaculada sabiduría, en sus escuelas y academias de mercenaría barata. De nuevo sus frustraciones le hacen explotar la bilis contra nosotros y el gobierno que siempre nos hemos dado.

Para estos arribistas de siempre, para esta chinche, como dijera Gorki, que anida en los colchones de la historia, un día hay que tumbar a maduro porque está vendido a las transnacionales y al imperialismo, y otro día, como Maduro enfrenta al imperialismo y a las transnacionales, entonces hay que tumbarlo porque es manosblanda contra los fascistas; todos los días un gremio diferente quiere tumbarlo porque no los complace, otro día son los sabios quienes en su incomprensión de no ser ellos los presidentes piden tumbar a Maduro porque no les acepta sus estupideces, otro día es una señora que culpa a Maduro en una cola de bancos de que ha colificado al país para igualarnos a los cubanos, a quienes está vendido; después hay que tumbarlo por autobusero, medio colombiano, obrero, porque no maneja bien el lenguaje del acomodado, del sabio, porque Cilia es su mujer, porque no es enmantillado, porque es salsero, porque lo puso Chávez, al que también siempre odiaron, vilipendiaron y trataron de banalizar y humillar con lo de zambo cuartelero, campesino pataenelsuelo, negro bembón.

Estos que se inventan una familia exitosa para mostrarla en sus casoríos o graduaciones universitarias ocultando su verdadero origen plebeyérico, hoy son más revolucionarios que nadie, o más fachos según su odio o ambición o estupidez mañanera, o el pie dolarbursátil con el que se levanten de la cama; estos esclavos estudiantes buscando ascender a profesionales que todavía no los explotan y ya les lamen las bolas a sus futuros e hipotéticos dueños, estos zombis drogados de odios, porque ambicionan ser ricos y no lo serán. Hoy son más escuálidos que los Bush o Rockefeller, hoy se confabulan con los peores asesinos y ladrones, hoy en nombre de nosequé cuántos movimientos sociales o cabezas de gallo, aplauden y alaban a sus amos, y no les importa que hablen en nombre de la izquierda o de la revolución, les da igual hacerles el juego al enemigo jurado del proletariado, su obtuso odio no les permite ver la hechura histórica de estos últimos veinticinco años, desde 1989.
Y esto ocurre porque en su fija ambición no se dan cuenta de que esta revolución no se hace para que ningún clase media (esté agremiada o no, colectivizada o no, inscrita en el partido o no) se encumbre como dueña, sino para desaparecer a la sociedad que nos mantiene como esclavos y amos, y por supuesto que la revolución es incómoda, ¿o es que se sabe de una guerra que no incomode?, ¿o es que la comodidad del reparto del botín por la burguesía en el planeta no nos ha cagado la vida durante más de quinientos años?.

Pues sépase de una buena vez: en muchos años no habrá comodidad para nadie como nunca la hubo para nosotros los pobres jamás, estamos en medio de las calles revolucionarias, y ellas están preñadas de sobresaltos. En cada centro comercial una sorpresa, en cada fábrica una angustia, en cada oficina de dueño una ansiedad, y eso debe saberlo todo revolucionario. Que nadie se mueva de su trinchera, tenemos una sola dirección y hasta que esa dirección no tuerza el rumbo allí debemos mantenernos firmes; lo demás es la vacilación clase media que tanto daño nos ha causado a los pobres; todos los proletarios vamos a nuestras calles, esquinas, callejones, escaleras y ranchos a pensar, vamos a reunirnos, vamos a buscar la mejor manera de cambiar las cosas, vamos a diseñar la política, aprovechemos el resquebrajamiento del capitalismo para crear nuestro propio pensamiento y no nos equivoquemos en el hacer del tiempo histórico.

Sepamos que hoy el enemigo intenta aprovechar las vacilaciones de la clase media para abrir brecha en nuestra monolítica unidad, cosa que no han podido lograr en estos veinticinco años de revolución. No olvidemos que en toda la historia somos los pobres quienes engrosamos las filas de los ejércitos y no le demos el gusto a los burgueses de volver a construir un ejército con nosotros a favor de sus intereses; no hagamos caso de las voces cobardes y odiantes de los dirigentes acomodados de la clase media, que viven muy bien de las rentas del Estado, ni la derecha ni la izquierda es nuestro norte; seamos chavistas, seamos pueblo, mantengámonos firmes con Maduro y con Diosdado: esos son nuestros verdaderos y únicos comandantes en este por ahora de definiciones.

El Cayapo 43

Febrero de 2014 

Año 25 de la REVOLUCIÓN

Cayapo Cizalla... 


1989 partida de defunción y nacimiento, que nos permitió sabernos clase fragmentada y dividida

El candado del poder que rompimos en colectivo, terminemos de volverlo trizas, que el cerebro colectivo se requeme, se rechine, para producir la otra cultura.

Mil Novecientos Ochenta y Nueve trágico y amoroso código despertador violento de quienes nunca mas dormiremos. saludos de bienvenida a la vida.

domingo, 30 de junio de 2013

ENTRE OLORES

Este cuento se escribió en el año 2001, teníamos 12 años menos pero ya estábamos igual de dañaos que hoy, transcurrían los días de la toma del salón de sesiones de la UCV, donde nacería el tristemente celebre M28 y todos hablaban del nacimiento de una UNIVERSIDAD REVOLUCIONARIA, 12 años después sabemos que es mentira 12 años después sigue vigente este cuento.

Dedicado a LOS NALGAS ROSADAS y LOS CAHETES ROJOS ROJITOS 
defensores por igual de ese muerto que llaman UNIVERSIDAD



Cuando desperté, por alguna razón algo me decía que de seguro hoy en algún momento del día iba a ocurrir un hecho interesante. Por lo tanto el despertar, fue emocionante, me ordene el cabello con las manos, me saque las lagañas y procedí a colocar los pies en el piso, generalmente cuando hago esto viene pero porque si una mentada de madre por lo frió del piso, pero muy por el contrario, hoy no fue así, la cerámica estaba tibia, a una temperatura aceptable para el cuerpo y que este asumía con mucho agrado.

Me dirigí al baño, me vi en el espejo y esta vez no observe lo mismo, hoy estaba parado un tipo enfrente de mí, con una cara de expectativa, emoción esta que se reflejaba en el brillar de los ojos todavía empegostados por las ocho horas de sueño que habían transcurrido, tomé el tubo de pasta dental coloqué un poco en el cepillo y procedí a arrancarme el mal aliento, pero no lo hacía con desgano, por el contrario lo hacia con agilidad y avidez, con una rapidez que demostraba que algo esperaba yo de este día que apenas comenzaba. Me quite los interiores y me interne en la ducha, abrí la regadera y como cosa extraña el agua salió natural y no fría como siempre, todas estas cosas juntas al mismo tiempo me daban a entender el buen augurio con el que este día se estaba constituyendo. Salí me seque, me eche desodorante, la respectiva crema, me puse un interior limpio y me vestí, el reloj estaba donde lo deje la noche anterior lo tome y lo puse en la mano izquierda, agarre los cuadernos y fui para la cocina comí lo que mi mamá me había dejado en el horno para luego salir de la casa y dirigirme a la parada a esperar el autobús que me llevaría hasta la universidad.

El clima estaba templado pero aceptable. El autobús llega puntual y al montarme de repente algo me hizo pensar que seria igual a todos los días, pues estábamos los mismos borregos que van siempre a pastar al mismo tiempo... No no no me quite ese pensamiento de la cabeza y luego de respirar y contar hasta diez me centre en el primer pensamiento que tuve al despertar, hoy algo te hará interesante el día...

Al llegar me encontré con lo que esperaba que iba a pasar, una chica rubia como de 1,68, hermosa de cara y no te digo de cuerpo, venia con un tipo y al momento de pasar por mi lado de su boca salió una expresión que jamás pensé escuchar de otra persona que no fuera yo o mi entorno- ella dijo “la universidad huele a mierda”- quise acercarme y decirle que estaba de acuerdo, que si quería podíamos tomarnos un café y sentarnos a hablar sobre algunas ideas, que pasaban por mi mente con relación a la universidad y su no-existencia, la ya no-funcionalidad y operancia de la misma, que creía que la universidad era un fracaso que no cumplía con sus objetivos básicos, que lo que hacia era graduar licenciados inútiles e incapaces de resolver problemas reales, pero que se tragaban su propio mojón de la excelencia y la pro actividad, que creían plenamente en la reingeniería, la globalización y la postmodernidad, licenciados que se creen superiores y ven a los demás como diferentes... quise decirle todo eso pero una opinión emitida por un grupo de chamos que venían detrás de ella no me lo permitió, el grupo lo componían muchachos y muchachas que no pasaban de 23 año ninguno lo que quiere decir que eran bastante jóvenes, y decían al unísono-“me da asco estar en la universidad parece que estuviéramos sobre una plasta de mierda, pero de perro”- todo esto lo decían entre risas y con un cinismo que me dejo impresionado, abrumado, definitivamente el día tendía a ser interesante.

Mientras caminaba y me dirigía al cafetín pensaba en que habían comido estos muchachos la noche anterior, pues hoy los mismos que ayer pensaban en la gran universidad a la que pertenecían, a su amada alma mater, en lo bueno que era el rector y el decano que regia sus vidas universitarias. Hoy se referían de una forma tan despectiva y acertada a la vez, en contra de la institución más importante de la educación.

Y ya no era sólo la primera chica, ni el grupo de muchachos que me habían pasado por al lado, eran todos y absolutamente todos los que tenían que ver y hacer un comentario en contra de la universidad. De pronto cuando ya me acercaba al cafetín vi un gran tumulto de personas que al ojo % parecían ser mas de 1000 entre estudiantes, estudiantas y profesores, lo cual era sorprendente ver profesores al lado de los estudiantes y para ¡apoyarlos! definitivamente increíble, tendrían que verlo para creerlo. Acelere el paso porque quería escuchar los planteamientos que se hacían y tal vez exponer algunos de los míos y los de otros que escuche tiempo atrás... decirle que la constituyente universitaria no era mas que una tramoya orquestada por una dirigencia estudiantil vendida y sin compromisos y por un rector y su entorno acompañado por un grupo de profesores reaccionarios que pretendían salvar a este muerto viviente y en el proceso hacer regolerá con lo infinitos recursos otorgados por el gobierno central.

Proponerles que llamáramos a la paralización de actividades durante un año o el tiempo que durara una gran discusión, la cual se costearía con los recursos enviados para cubrir las erogaciones de un periodo lectivo y tendría como fin formular y tratar de responder un conjunto de interrogantes sobre si ¿queremos una universidad? y si esto es así ¿qué universidad queremos? Como muchas otras que nacerían con el correr del debate, esta gran discusión contaría con la presencia de estudiantes, profesores, obreros y empleados, ponentes que no pertenecieran a la comunidad universitaria pero que tuvieran algo que decir, con la participación de egresados y no egresados, de agricultores, campesinos, chóferes de carritos por puesto, artesanos , poetas, escritores, transeúntes, indígenas, pescadores, putas, maricos, lesbianas, divorciados, viudos, viudas, iguanas azules y multicolores, cayapos, madres, padres, niños, deportistas, vendedores, buhoneros, carpinteros, herreros, mineros, verduleros, busca peos, encapuchados, policías, guerrilleros, zapatistas, oligarcas, cualquiera de la comunidad internacional y todo aquel que tenga algo que decir con relación al futuro o la posible muerte de la universidad.

Emocionado por lo que quería decir y por lo que estaba ocurriendo, también me llego el olor a mierda, pensé que era un efecto psicosomático por la euforia y no le preste atención. Al fin llegue y me pare, para escuchar las propuestas que se estaban haciendo, pero para mi sorpresa quien hablaba era uno de los bolsas del centro de estudiantes quien estaba acompañado de uno de los profesores mas jala bolas del rector y respaldados por un gran numero de estudiantes, le decían al encargado de mantenimiento de la facultad...

Le exigimos, como máxima representación de la dirigencia estudiantil y profesoral de la facultad que arregle de inmediato la tubería de aguas negras que se rompió, pues con ese olor no se puede dar ni recibir clases”

Todos aplaudieron y gritaron hasta que se cansaron, se encontraban extasiados por la capacidad de resolver problemas de los futuros lideres de un país en revolución.