sábado, 5 de abril de 2014

Con los candados sueltos 2


Original la clase

Original la clase que desde su base
Pase lo que pase sigue firme pal combate
Original la clase
Negada a terminá arrollada por las ambisiones del desclase

Aquella que ha sido asaltada, insultada, por años malinformada
La historia estamos escribiendo
Somos de barrio de cerros juntándonos en manadas

Cansadas y obligadas de vivir siempre lo mismo
Luchando contra viejas costumbres
Pa crear el socialismo
Así pasen 100 años tenemos que construirlo

Imposible avanzar pensando como individuo
Necesario es apartar todo maldito egoísmo
Sirviendo pa aportar y engordar el capitalismo
Para otros es vital callarnos y dividirnos

Ya saben que no podrán
Con la clase original
No les vamos a imitar
Sus reglas para mandar
Dueños no queremos ser
No les vamos a obedecer
Nos verán envejecer
La idea va a permanecer

Moriremos y ustedes también
Pobres y ricos destinados a desaparecer
Así podremos trascender con una nueva aparición

De una nueva cultura sin clase pues somos capaces de extinguir la explotación
Necesario es vencer en esta revolución
Sin duda alguna proceso de cambio en costrucción

Rebelión popular convencida de avanzar
En este camino duro que nos queda por trazar
No vamos a descansar, mucho menos a rendirnos
En esta guerra firmes lucharemos
Siempre en contra del capitalismo
El consumismo jamás
Traerá la felicidad que anhelas
Deje de ser comemierda
Somos pobres, pise tierra
Si lo niega
En evidencia claro deja
Que para este ejército de mal paridos usted es otro de los problemas
Por traicionar su clase ahora se encuentra en un dilema
Usted pa lo q sirve es pa protagonista de novela


Con los candados sueltos 1





Nos hicieron
Esto apenas es que comienza, esto aún no tiene forma
Sin reglas sin dogmas y con algunas normas
Que se rompan las cadenas y la falsa democracia
Esa que nos impusieron, hermano, desde la infancia
Ese chip capitalista que nos hizo individuales
Pues cada quien anda en lo suyo, pendiente de los reales
Ya sea con metales con lápices o con palas
Muchos quisieran tener alas y escapar de su ciudad
Mirar qué hay mas allá de todo aquello que nos impusieron
Saber por qué mintieron, mienten y siguen mintiendo
Pues nos hicieron tontos para no preguntar
Pues estamos programados pa servir al capital
Nos volvieron europeos, nos hicieron neoyorquinos
Nos robaron los sueños y nos hicieron mezquinos
Nos planearon un destino a su conveniencia
El poder es el poder y siempre corrompe conciencias
Nos hicieron una iglesia, impusieron sus creencias
Nos informan lo que quieren y no estamos en sus planes
Nos hicieron fanes de sus súper artistas
Nos hicieron solo cifras para calcular su engaño
Nos hicieron daño y hasta la fecha aún lo hacen
Pero con menos fuerza pues empieza a levantarse
Este bravo pueblo o este pueblo bravo
Nos cansamos de ser bobos y vivir siendo estafados
Pues todo está calculado, esto es un mundo de engaño
Tu familia tiene un precio
Tu cultura tiene un precio
Se aprovechan de eso pues nos hicieron sus máquinas
Nos volvieron sus tácticas para su progreso
Pero somos más que eso, ya es hora de deshacerse
Somos más que eso, ya es hora de deshacerse

Coro
Nos hicieron religiosos, nos hicieron vanidosos
Nos volvieron consumistas y también materialistas
Destrozaron nuestra raza, nos hicieron a su antojo
Aún no es tarde, queda tiempo, trata de abrir los ojos

Nos hicieron creer que alguien nos descubrió
Nos pintaron a Colón como Spiderman o Hulk
Trajeron a Santa Claus, sus renos y fantasía
Trajeron sus porquerías, McDonald’s y sus payasos
A punta de coñazos y manipulación
Nos hicieron creer que los yanquis son lo mejor
MTV nos envolvió, la televisión nos educó
Y el país se resignó a ser la copia del progreso
Somos presos de un sistema que nosotros construimos
Pues ellos dieron las órdenes y nosotros nos hicimos
Acorde con ese molde que nosotros construimos
Hoy si no consumimos sentimos que no existimos
Pero estamos rebotaos en la lucha por la clase
Contra toda hipocresía y todo maldito desclase
Somos la base conciente que se siente parte de esto
Esto es un acto de valientes, de pobres con nobles almas
Que llevamos como armas certezas y convicciones
Abajo los comeflores, arriba los que ejecutan
Aún no es tarde, queda tiempo, compi, únase a la lucha

Coro
 Nos hicieron religiosos, nos hicieron vanidosos
 Nos volvieron consumistas y también materialistas
 Destrozaron nuestra raza, nos hicieron a su antojo
 Aún no es tarde, queda tiempo, trata de abrir los ojos

Vamos juntos a diluir el odio

El Cayapo/Misión Verdad

Estamos claros que esta guerra es igual a todas las guerras, su objetivo es el poder, verdad de catedral. La única diferencia es, como dice Sun Tzu en El arte de la guerra, “la guerra es muy antigua, por eso siempre será nueva”.
Estamos frente a una modalidad de guerra en donde las trincheras son difusas, donde el principal frente es el cerebro colectivo.
Las transnacionales han logrado apoderarse en Venezuela del cerebro clase media, potenciando el miedo, uno histórico con una casi incurable carga de años, salvajemente explotado y usado a conveniencia, hasta lograr convertirlo en odio irracional, imposible de curar.
Sólo por la vía de la disolución en el tiempo se desarma el dispositivo de odio que hace que cualquier acto de guerra, de parte de las fuerzas que pugnan por cambiar, se convierta en detonante, y que estas masas enfermas, en estado demencial, produzcan su propia muerte, al destruirse en una vorágine que sacie el odio fabricado.
Debemos aislar, en función de saber preservar la vida, a aquellos que tratan de generar y propagar más odio.
Frente a eso, la propuesta es juntarnos y juntar a todo aquel que trabaje con el arte, la palabra, y la música, para crear diseños que contribuyan al objetivo de diluir el odio. A todos los organizados en distintos gremios, a todos los productores, en general, a todo el pueblo.
El Estado o Directorio Revolucionario ha actuado de acuerdo con esta situación, desenmarañando cada situación difícil (como el caso de las jugadas magistrales de negociar la entrega de López y acordonar con mujeres policías una concentración) que a todas luces, y con el concurso de agitadores y provocadores entrenados, organizados y pagados por los verdaderos interesados, fácilmente pudo desbocar y provocar el objetivo de guerra: la guerra total, la Venezuela muerta y postrada.
Pero esta guerra, por las propias características actuales de su novedad, ya no involucra sólo a los ejércitos y sus colaboradores, o al aparato del Estado, sino que su objetivo es el asesinato de las tres cuartas partes del planeta, aquellos que ven en la gente, mercancía viva y que llaman eufemísticamente daño colateral; esa cómoda guerra de los dueños del mundo que buscan la eliminación del estado burgués en cualquiera de sus variantes en todo el planeta porque ya no les sirve para sus planes de máximo control dictatorial.
Es a la gente a quien toca asumir la responsabilidad de diluir el odio, de evitar que los dueños construyan ejércitos con nuestras filas; es vital para eso mantener la unidad real de nosotros como pueblo, condición fundamental para evitar que se desate la guerra fratricida, civil, a distancia (proxy war, o sea, la llaman en el Pentágono): la muerte sin distinción es su objetivo primordial. La guerra de poltrona y paltó.
Es verdad que podemos arrasar al este en un día de furia, ¿pero cuántos años nos durarán las consecuencias de estas acciones? El Comandante nos enseñó a esquivar el odio hasta en los momentos que parecían imposibles, decirse chavista y no aplicar sus máximas prácticas es un contrasentido: y no estamos hablando de poner otra mejilla, sino de saber combatir.
Debemos profundizar las tareas de organización, de propaganda e inteligencia popular (sí, de esa, y de la otra también) fundamentalmente en el seno de los barrios, campos y pueblos, explicando la situación, organizando conversas, en función de la comprensión amplia, real y total de esta (nueva) situación (así lo de “nuevo” no sea tan obvio), alertando con informaciones precisas a toda la población.
En medio del marasmo, la verdad nos sostendrá como revolucionarios. Y una verdad se ejecuta en juntos, en nosotros.
Los que puedan entrar en las redes sociales deben hacerlo, pero entendiendo que no es el principal foco para diluir el odio, sino que debe hacerse con mucho cuidado, evitando terminar siendo presa de lo que queremos diluir.

Siempre hay que recordar que más propensos estamos a la guerra de confrontación que a trabajar por diluir las condiciones que la producen; héroe no será en esta guerra quien más disparos realice, sino quien mas desactive situaciones de guerra.
1989 despertador violento de quienes nunca mas dormiremos

Ni misses ni feministas. Un pueblo hijo del 89













La necedad de las burguesas, su cupo Cadivi, sus cirujanos y su mierda no tienen lugar en este peo; tampoco es el tiempo de las competencias feministas pa ver quién leyó más libros o cuál tiene el marido menos patriarca, o cuál es más posmoderna, eso no nos toca a nosotras; la novela no hizo más estrago que el hambre ni que la violación de nuestras abuelas. Somos sabias en la rabia y desde ella nos toca reconocernos, y sabias somos en la certeza de que ya no nos joden más con mariqueras de mujeres tontas, de mujeres libro, de mujeres máquina, de esclavas.


Llegó el tiempo de un nosotros, el tiempo de quienes pedimos cola, las batatuas de tanto subí escalera, los cocineros hasta de piedras, las paridoras de los guerreros, los chavistas, las que mentamos madre sin asco y amamos con desenfreno, quienes vamos a la vida con alegría, sin guerra de los sexos, sin pegostes ideológicos y sin mastique en la cara.









Carta abierta al Cayapo

Señores del Cayapo, aunque señores les queda grande. Gentuza, montonera, tarifados de Diosdado, lumpen, safricos: mi hija Bisverli me dijo que no les escribiera esto pero es que me da rrrrrrabia, mucha rrrrabia que colombianos como ustedes vengan a defender este régimen con su periodicoestúpido, que ni a color es. Claro, yo pudiese hablar de los colombianos con cariño porque yo no soy xenófoba, pero es que la rabia que tengooouyyyyy!!!!!

Tan flojos son, como buen marginal chavista, que ni un azul, un amarillo le ponen.

No tolero que se burlen de mi hijo Joaquín por tener la cabeza ovalada con una grieta en el medio y venas en la frente. No permito que le sigan diciendo cabeza de güevo. Su único pecado ha sido luchar por la libertad de este país, montándose en los escudos de la policía, que sus buenas nalgadas llevó por eso. A mi hijo lo regaño yo, más nadie le dice nada, insolentes, pelabolas con hojillas chimbas.

Este país merece periódicos a color, que cuesten dinero y salgan a diario. No podemos permitir que este comunismo siga permitiendo este desorden a blanco y negro con pajarracos rompiendo los candados que me protegen de la chusma y que se hacen cuando su borrachera se los deja.


Atte: Carmen de la Cruz Zuloaga.